Cirujano estético plástico Madrid

¿Cómo planificar una rinoplastia?

Cómo planificar una Rinoplastia. Clínica Ruber. Estética Castro Sierra. Madrid

Si estás pensando en realizarte una rinoplastia, esta información te puede interesar bastante. Cuando nos decidimos a ponernos en manos de un cirujano plástico lo mejor es que vayas con información útil para que contemples todos los escenarios posibles y conocer qué elementos intervienen a la hora de planificar una rinoplastia.

La tendencia que hoy en día se está demandando por parte de los pacientes se orienta a la obtención de un aspecto natural de la nariz con menor elevación de la punta, menos resección de los cartílagos alares, más discreta reducción del dorso, etc., es decir, hay que evitar por todos los medios la sensación visual de “nariz operada”. Cada vez hay más inclinación por al subcorrección que la hipercorrección.

Para lograr estos objetivos, es necesario que el cirujano planifique cuidadosamente la operación de rinoplastia y trate de formarse un concepto, lo más aproximado posible, del resultado final. Desde luego, este resultado puede variar debido a factures individuales que influyen en la respuesta hística y , en ocasiones, sustancialmente en el aspecto definitivo de la nariz.

Desde el momento mismo de la consulta inicial, el cirujano ya está pensando en las posibilidades que puede ofrecer al paciente. Está aceptando un verdadero reto entre su experiencia, habilidad y criterios quirúrgicos y artísticos y las características especiales y siempre diferentes de la nariz que debe ser corregida. Se comienza aquí entonces a planificar una rinoplastia. Pero esta planificación debe efectuarse siguiendo ordenadamente ordenadamente ciertos parámetros y utilizando además algunos recursos que vamos a analizar a continuación.

Planificar una rinoplastia de forma subjetiva

El enfoque personal del paciente es fundamental estudiarlo y tenerlo en cuenta, es decir, su propia apreciación sobre los síntomas, aspecto de la nariz, tamaño, simetría con respecto al componente facial total, etc. y sobre todo su situación psicológica frente al problema orgánico. Este último factor puede hacer justificable la corrección quirúrgica o hacerla, por el contrario, no aconsejable. Finalmente cabe siempre la pregunta del cirujano al paciente: ¿Qué espera usted de la cirugía en su caso, en especial? Dicha respuesta contribuirá seguramente aún más a la obtención de una conducta adecuada.

Planificar rinoplastia en Madrid. Clínica Ruber. Castro Sierra

Planificar una rinoplastia de forma objetiva

Entre los principales aspectos generales que debe analizar el médico, tenemos el racial, la edad, la estatura del paciente, los antecedentes traumáticos y quirúrgicos, los factores hereditarios o familiares, la calidad de la piel, la cicatrización, las condiciones respiratorias nasales y algún tipo de enfermedad asociada.

Con relación a la nariz propiamente dicha, deben estudiarse los diversos elementos anatómicos.

La importancia de la fotografía a la hora de planificar una rinoplastia

El estudio fotográfico a la hora de planificar el preoperatorio de una rinoplastia es imprescindible. No sólo es de gran importancia como guía y documento comparativo de los resultados  postoperatorios, sino también como elemento básico sobre el cual el cirujano ejecutará trazos, proyecciones y líneas que van a concretar el aspecto final.

Las tomas fotográficas que se deben tomar son las siguientes:

1.- Una proyección frontal.

2.- Los perfiles derecho e izquierdo.

3.- Posición 3/4.

4.- Una proyección con acercamiento que mostrará la base nasal con las características anatómicas de esa importante área.

Es muy aconsejable obtener fotografías en blanco y negro. Para lograr fotografías adecuadas que aseguren un análisis más exacto y con fines comparativos, es necesario que se utilicen siempre los mismos puntos de referencia con relación al paciente y la cámara, así como idénticas posiciones e iluminación,

Sobre estas fotografías el cirujano trazará diversas líneas que mostrarán las dimensiones nasales y faciales en general y los ángulos clásicos ideales.

Como el paciente siempre desea tener una idea del resultado de la operación, el cirujano podrá esquematizar sobre un papel superpuesto a las fotografías, especialmente de perfil un bosquejo aproximado de la futura nariz.

Finalmente, la planificación de una rinoplastia debe terminar en el quirófano donde el cirujano llevará consigo el estudio fotográfico preoperatorio, el cual le servirá de guía a lo largo de la intervención.

Más que en muchos otros tipos de operaciones, el criterio y experiencia del cirujano, el diálogo y entendimiento entre médico y paciente, y, sobre todo, el cuidadoso estudio y planeamiento de la operación serán las bases que aseguren un bien logrado éxito en la rinoplastia.

Volver a Rinoplastia